miércoles, 14 de octubre de 2009

Despedida


¿cuantas veces morimos estando vivos? cuantas veces tenemos que aprender que los otros También se nos mueren en vida y no es que hayan muerto físicamente pero ya no desean estar para nosotros poblar nuestro paisaje cotidiano con palabras, reclamos de presencia, llamadas sorpresivas ¿Como aceptar que la gente viene y va?
Si cuando parten es lo más más difícil
están donde mismo, pero para tí partieron
ya no hay más
aunque nombres, grites, toques, pienses, mires
recuerdes

¿Como dejar a un lado la costumbre añeja de sujetarlos?

Sujetarlos con los dedos, con la uñas, con artimañas rebuscadas,
colocarles candados, cadenas, esconder llaves
impidiéndoles partir

apelando bajamente a satisfacer sus debilidades para retenerlos un minuto más,
cuando ese minuto y esa presencia es tu propia debilidad

torpemente intentando postergar lo que se avecina desde hace tiempo,
viendo el derrumbe en cámara lenta
montando teatros de sombras, bailes de máscaras, juegos de anticipación,
retrasando sus pasos hacia la puerta de salida

el suelo falso se quebró
era esperma de vela que no resistió tu peso
y abajo está la verdad,
edificaste en el aire
el suelo se trizó pero ya caiste
no puedes reunir los pedazos,
caminaste en tu propia ficción
y ahora partes de cero nuevamente
te sientes morir
muerte seca
mejor que dejes en paz las piezas flotantes
no intentes atrapar el humo
solo espera
no pienses más
nunca están todas las copas rotas
siempre queda algo
un nuevo lugar donde ir
nuevos escenarios que poblar con siluetas
presencias que reclamar

te cortaron la cabeza pero tú te lo hiciste primero
qué vas a hacer ahora sin esas siluetas que atesorabas y que ahora se rehusan a formar parte de tu teatro?
vas a lamerte las heridas un tiempo y luego cuando dejen de sangrar
formar un nuevo suelo
donde las verdades puedan repeler a las quebradizas ilusiones

martes, 14 de julio de 2009


lunes, 9 de febrero de 2009

ENCARGO - JULIO CORTÁZAR

No me des tregua, no me perdones nunca.

Hostígame en la sangre, que cada cosa cruel sea tú que

vuelves.

¡No me dejes dormir, no me des paz!

Entonces ganaré mi reino,

naceré lentamente.



No me pierdas como una música fácil, no seas caricia ni

guante;

tállame como un sílex, desespérame.


Guarda tu amor humano, tu sonrisa, tu pelo. Dálos.

Ven a mí con tu cólera seca de fósforo y escamas.

Grita. Vomítame arena en la boca, rómpeme las fauces.

No me importa ignorarte en pleno día,

saber que juegas cara al sol y al hombre.

Compártelo.

Yo te pido la cruel ceremonia del tajo,

lo que nadie te pide: las espinas hasta el hueso. Arráncame esta cara infame,

oblígame a gritar al fin mi verdadero nombre.

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HAPPY NEW YEAR - JULIO CORTÁZAR

Mira, no pido mucho,solamente tu mano, tenerla
como un sapito que duerme así contento.
Necesito esa puerta que me dabas
para entrar a tu mundo, ese trocito
de azúcar verde, de redondo alegre.

¿No me prestás tu mano en esta noche
de fìn de año de lechuzas roncas?
No puedes, por razones técnicas.
Entonces la tramo en el aire, urdiendo cada dedo,
el durazno sedoso de la palma
y el dorso, ese país de azules árboles.

Así la tomo y la sostengo,
como si de ello dependieramuchísimo del mundo,
la sucesión de las cuatro estaciones,
el canto de los gallos, el amor de los hombres.